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Postura del CEEPyG respecto de la propuesta de Reforma Política del Presidente de la República

Como politólogos creemos que no se deben calificar o descalificar a priori la propuesta de reforma política del Ejecutivo. En un ambiente deliberativo hay que analizar a fondo, particularmente los detalles de operación y reglamentación de cada punto del decálogo. En esta oportunidad queremos presentar a la opinión pública algunas reflexiones iniciales al respecto:
1. En las última dos décadas, hemos observado que la transición política mexicana ha sido bastante larga y no termina de dotar de una amplia influencia a los ciudadanos sobre el proceso político. Sólo se ha pasado del poder concentrado en el Presidente hacia el poder de élites partidistas auto interesadas, no responsables electoralmente y ávidas de ampliar y reproducir su poder sin considerar los intereses ciudadanos. El diseño del Sistema Político ha generado el impasse político cotidiano porque no se reformó para adaptarse a las nuevas condiciones de pluralidad política.
2. Por ello, se coincide con el Presidente de la República en que existe un gran descontento político de los mexicanos y que el diseño actual de la representación política está en crisis y no permite la rendición de cuentas electoral (“electoral accountability”) y que los mecanismos de coordinación y cooperación entre poderes no son adecuados para que el gobierno dé mejores resultados a la sociedad.
3. Los miembros de la sociedad civil debemos tomar la bandera del empoderamiento ciudadano y demandar diseños institucionales que eliminen el control oligárquico y la captura del Estado, pero también tenemos la responsabilidad de cambiar la cultura política que modeló tantas instituciones autoritarias.
4. Desde la Ciencia Política, coincidimos con la afirmación de que la reelección es un mecanismo para empoderar a los ciudadanos y provocar que los funcionarios rindan cuentas y regresen con el ciudadano a solicitar refrendar su confianza. No obstante, no es un mecanismo suficiente, se debe acompañar de varios otros, como la revocación de mandato, reglamentación de democracia interna de los partidos, fortalecimiento de la transparencia gubernamental, servicio civil de carrera, reglas para evitar la manipulación mediática, la elección directa de los diputados de proporcionalidad, etcétera.
5. Para dotar al Presidente de mayor legitimidad de origen, la segunda vuelta no es la opción más idónea, es excesivamente cara y desgastante política y socialmente. La Ciencia Política tiene documentado en el mundo la existencia de otros mecanismos electorales que permitirían a los ciudadanos expresar sus preferencias por los diferentes candidatos en una sola ronda como el “Instant Runoff” o voto preferencial, el voto alternativo, etcétera.
6. La propuesta de dotar de mayores atribuciones legislativas el Ejecutivo debe venir acompañada también de una revisión de las atribuciones ejecutivas del Congreso para balancear adecuadamente “los pesos y contrapesos”. Así por ejemplo, frente a la facultad del Presidente para vetar parcial o totalmente los proyectos y el Presupuesto aprobados por el Congreso, se debe analizar la atribución del Congreso para no sólo fiscalizar contablemente al Ejecutivo sino fiscalizar sus resultados y que las Comisiones legislativas monitoreen constantemente a las Secretarías de su ramo.
7. Es atinado en un sistema político Presidencial que se otorguen facilidades legislativas al Presidente para que, si el Congreso no dictamina sus iniciativas, estas se consideren aprobadas, esto permite que las reformas de fondo presentadas por el Ejecutivo tengan una definición y no se congelen, evitando los impasses.
8. Reconocemos que existe un descontento general legítimo sobre el desempeño de los legisladores y que su reducción podría satisfacer a los ciudadanos, sin embargo lo realmente importante es que los legisladores de representación proporcional sean votados directamente mediante listas electorales, mediante el mecanismo del “repechaje” o cualquier otro que le dé una influencia a los ciudadanos sobre sus diputados, mayor a la que actualmente tienen las élites partidistas, quienes los nombran sin la intervención electoral.
9. En el caso del Senado de la República se debe señalar que éste es un espacio de representación de las entidades federativas en el pacto federal y se ha desvirtuado al punto que los gobernadores han creado una estructura paralela en la CONAGO. Devolverle su espíritu original implica dejar sólo dos Senadores por entidad para un total de 64 y qué los candidatos al Senado sean propuestos por las Legislaturas locales y los Gobernadores y votados por los electores, allí no tienen sentido los partidos políticos.
10. Respecto de la Iniciativa Ciudadana los politólogos nos pronunciamos a favor, pero consideramos que debería ser obligatorio discutir y dictaminar este tipo de iniciativa a más tardar en el segundo periodo de sesiones posterior a su presentación, por que si se queda congelada se desalentaría la participación ciudadana a través de este nuevo mecanismo.
Toda la propuesta merece un análisis serio y detenido, en las próximas semanas, los politólogos de Jalisco abriremos el debate entre nuestros agremiados para poder ofrecer un documento que sirva de insumo para la discusión pública racional, abierta y sin prejuicios. Lo entregaremos a nuestros diputados y Senadores por Jalisco en el Congreso de la Unión y en él abordaremos el resto de los puntos del decálogo no mencionados en este boletín por razones de espacio y complejidad.
Gracias
Consejo Directivo 2010-2012
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